Archive for the ‘Oriente’ category

El último Rosh HaShanah

September 21, 2012

En la Antigüedad fue tierra de esclavitud y en la Edad Media fue puerto de llegada para los judíos expulsados de España. Es en este período medieval de Egipto cuando se construye la sinagoga Eliahu Hanavi de Alejandría, ayer última sinagoga del país abierta al culto, y hoy ya cerrada, símbolo del final de la decreciente vida judía en el país.  La sinagoga canceló  la celebración de Rosh Hashanah en la noche del domingo de forma definitiva por los ya famosísimos en la zona, “motivos de seguridad”, concluyendo para siempre su recorrido vital desde el siglo XIV en una ciudad donde los judíos llevaban viviendo más de dos mil años, la misma en la que el rabino y médico cordobés Maimonides encontró por algún tiempo su refugio.

Los Hermanos Musulmanes explican este cierre como uno de los “frutos” de la revolución de la plaza de Tahrir, que para eso era, para arrasar con las pocas libertades que quedaban aplaudidos por los tontos de siempre, que ahora que los protagonistas asaltan embajadas organizadísimos y amenazan al mundo por varios videos o viñetas, siguen buscando sesudas explicaciones. Pero la cuestión no es ya la obviedad del peligro islamista o el poco sentido de vivir como judío en el Egipto de nuestro tiempo, sino la evocación histórica de un proceso repetido, cómo funciona, cómo se propaga y quiénes lo manejan. Y cómo se llega a ese punto sin retorno a partir del cuál se hace imposible la existencia de una comunidad, o en el mejor de los casos, se acaba con la libertad por “motivos de seguridad”.

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Cherchez les Frères

February 13, 2012

Están por todas partes dentro y fuera del mundo árabe, e incluso pueden ser miembros de partidos políticos que no son el suyo, Libertad y Justicia. Son la Hermandad Musulmana, la organización islamista jihadista más influyente del planeta, partidaria de ese Califato islámico que un día nos gobernará a todos y a todas con el Coran en la mano como único reglamento. Ayer censurados por la dictadura de Mubarak, hoy reúnen junto con los salafistas de Al Nur, los de “¿qué tiene de malo una flor en el parlamento?, al setenta y cinco por ciento del electorado egipcio luego de la llamada “primavera árabe”.

Su fama de interlocutores moderados les puso en ese punto ambiguo y confuso de estar y no estar durante las revueltas de la plaza de Tahrir, pero lo cierto es que estaban, además, aprovechándose de laicos y seculares para dar lustre a la revolución. Y ya se habían reunido con el gobierno de norteamericano mucho antes de las elecciones legislativas, participando en el canje de Gilad Shalit contra mil correligionarios que les estarán me imagino muy agradecidos. Como se espera de los beneficiarios de su acción social paternalista, siempre combinada con pedagogía anti-occidental y antisemita; nunca han ocultado su interés por malograr los tratados comerciales y de paz con el Estado judío, vale decir, la pesadilla no acaba por el hecho de entregar un territorio. Eso, a pesar de su también famoso doble discurso, uno para consumo y compadreo interno, y otro, el de puertas para afuera. Aquel que va de pragmático y diplomático con Israel, o ve “problemas más graves en Egipto como para pensar en como visten las mujeres o qué beben los turistas“, para luego en la mezquita no dejar títere con cabeza entre los judíos, los turistas, sus bikinis y sus gin-tonics. Aunque no me queda claro a qué público va dirigida esta entrevista al erudito Yusuf Al Qaradawi, donde dice que deben pasar cinco años antes de cortar las manos a la gente como castigo de algunos delitos. “Primero hoy que explicar las cosas”. “Y dar hogares a los sin techo, comidas a los hambrientos, y esposas a los solteros”.

En cualquier caso dicen algunos analistas que nada de invierno islamista, que no es para tanto. Que no son mayoría, que tendrán que pactar muchas cosas con nacionalistas y seculares, que miremos a Turquía, etcétera. Pero en Irán casi hay más seculares que en Egipto, y en Europa tampoco los islamistas son para nada mayoría; basta una minoría convenientemente inspirada y organizada para hacer que muchas veces se legisle a su favor, ponerlo todo patas arriba y desestabilizar una democracia.

Foto de la asamblea gracias a Bivouac id et Le Monde

La bataille des pyramides de François-Louis Joseph Watteau

“Compitiendo” en Egipto

September 28, 2011

Y en todo el norte de África, últimamente. Donde buscamos cualquier noticia y nos salen islamistas hasta en la sopa, cada vez más  presentes luego de la famosa “primavera árabe”, aquella revuelta “pro-democrática” “impecable“,  según algunos analistas. Ese impecable desmadre que acercaba posiciones entre la Junta del ejército en Egipto y los Hermanos Musulmanes, el grupo yijadista más influyente del mundo. Y que estrechaba colaboraciones entre beduinos del Sinaí hoy fuertemente islamizados, y terroristas de Hamas, que si mal no recordamos, no es más que la rama palestina de los mismos Hermanos.

Estos meses el creciente contrabando de armas, la explosión de gasoductos y el asesinato de ocho israelíes en camino a Eliat por terroristas que cruzaron desde la frontera, nos dejaban claro que el Sinaí turístico, simbólico, desmilitarizado y libre de peligro, ya era parte del pasado.  Como lo será pronto el Tratado de paz con Israel del 78 que ahora la Junta pide “reconstruir”, remilitarizando la península bajo el pretexto de vigilarla. 

El posterior asalto a la Embajada israelí en turba enloquecida para robar, quemar o linchar ante la tibia actuación del Gobierno transitorio nos recordó bastante a los desmanes sufridos por la comunidad copta en la dichosa primavera, la deriva “democrática” que cualquier taxista de El Cairo pronosticaba al viajero hace unos meses, charlando de camino al aeropuerto. Y siguen los incidentes, y las alertas de nuevos atentados en área fronteriza.

Compitamos con esas ideas, ofrezcamos otras cosas”, explicaba hace poco la somalí y justamente ex-seguidora de los Hermanos Musulmanes Ayaan Hirsi Ali, refiriéndose al peso de esa Hermandad por todas partes y mirando a los secularistas, a la administración Obama y a la influencia de Occidente. Porque claro, antes de exponer algo nuevo en donde sea, habrá que convencer allí de que lo viejo no funciona. De que la tiranía no llega por casualidad, o de que aquello en lo que creen puede ser replanteado, separado de la política, criticado y criticable. O reformado. O sea, lo obvio. Pero claro,  para eso no sirve de mucho lo contrario, que es lo que se suele hacer desde las democracias. Cosas como evitar el debate y las críticas al islam y marginar o acusar de racista e intolerante al que lo hace, por ejemplo. O como dejar que proliferen las zonas no-go donde se asoma la Sharia por Europa, fomentar el antisemitismo, compadrear desde las universidades con el yijadismo y llenar de subvenciones a fanáticos declarados buscando su lado moderado. Que a lo mejor eso es competir, y algunos no nos hemos enterado.  

Terror entre comillas

March 18, 2011

“Los militares israelíes lanzaron el sábado una búsqueda masiva de supuestos extremistas palestinos“, nos comentaba un portal de noticias en español el trece de marzo, sobre el brutal asesinato de unos padres y sus hijos de once, cuatro años y tres meses de edad, apuñalados y degollados en su casa de la comunidad judía de Itamar, en Samaria.  Familia, los Fogal, de desalojados de Gaza en el año del disengagement. La nota continuaba con un lacónico también murió un bebé, aludiendo a la hermana menor, acuchillada mientras dormía y prácticamente decapitada.

Sobre este crimen un lector de un importante diario belga afeaba el titular del mismo conmoción tras la muerte de colonos [émoi après la mort de colons] “, argumentando que el lenguaje utilizado era más propio del terremoto de Japón que de una masacre como aquélla, y preguntándose por qué se elegía “muerte” para la frase principal, cuando luego se pasaba a “asesinato” para la redacción de la noticia. Por supuesto no fue un caso aislado. Más informadores recurrieron a exquisitos juegos malabares para desdramatizar lo ocurrido, así como a algún entrecomillado de la expresión “terror attack”, o a relativizaciones que apuntaban un estropicio al Proceso de paz desde el lado judío, como el diario español de gran tiraje que enfocaba el asunto con la deliciosa frase “Israel acelera la construcción en los asentamientos tras la muerte de cinco colonos”.

Tiempo después en medio de una lluvia de misiles cada día disparados desde Gaza sobre suelo Israelí, los terroristas que trataban de lanzar nuevos cohetes fueron sorprendidos en un enfrentamiento con el Ejército que acababa en ocho muertos palestinos, dos chicos entre ellos. Esta vez el mismo diario mostraba la foto de un menor muerto con la palabra “asesinado“. Justo al día siguiente, un atentado palestino con bomba mataba a una mujer y dejaba decenas de heridos en Jerusalem. Y una agencia inglesa de prensa internacional volvía a poner la palabra terrorist attackentre comillas y agregaba: “término que emplea Israel para un ataque palestino [Israel’s term for a Palestinian strike]”.

Noticias de este estilo sobre la reciente escalada de violencia que podría estar buscando respuestas militares israelíes para distraer a la calle palestina de rebeliones internas, u orientarla a las externas. Y no seré tan idiota de pedir un trato de favor o de ignorar las excepciones y las crónicas decentes. El raro pero buen periodismo de quienes conocen la Historia y el terreno, y critican lo criticable cuando es lo que toca.

Pero cuando veo la reacción generalizada y las continuas sonrisas de conejo occidentales ante el terrorismo según a quién golpee, y cuando leo a los que viven en democracia llamando al odio contra el judío y a la Intifada en las Redes sociales, me pregunto cómo se llegó tan lejos en la indecencia, y cómo se piensa ganar con este panorama, la actual batalla por las libertades contra el fanatismo.  Y ya no digo cuando escucho de bombardeos aliados en el país de un tirano ex-amigo, con muertos colaterales se supone, pero ahora tolerados, allanando el camino a unos rebeldes de pickup y metralleta que gritanfreedom y alaakbar. Que tampoco es que lo sepa, pero imagino que los malos tiempos que corren aún pueden ir peor.

Foto Israel hecha por Gabriela


Cobertura total

February 24, 2011

No sé si queda algo por decir sobre la revuelta egipcia que ha causado hace unos días la renuncia del dictador Hosni Mubarak. Una bicoca comparada con la masacre del tarado libio. Cubierta eso sí, por un mar de tópicos, dudas y aseveraciones. Y por curiosos perfiles de todos los actores del asunto, sin faltar incluso los que han definido de forma entrañable a los jihadistas Hermanos Musulmanes, que de tan “moderados”, tan “laicos” y tan “heterogéneos“, ya no parecen ni hermanos, ni musulmanes. Y es que una sorprendente mayoría coincide en que hay que ser positivos y ponerse en lo mejor, o sea, en que las libertades pueden llegar muy pronto a Egipto. Es más, algunos hasta le afean al escéptico la conducta: quien dude de que una dictadura corrupta y pro-occidental del mundo musulmán, pueda sufrir una revuelta popular que incluye mujeres veladas e islamistas oprimidos y convertirse en una democracia liberal y también pro-occidental, no es más que un fóbico y un racista.

Por lo visto aún sigue en pie la estructura, pero la efigie visible del régimen ha caído al fin, viendo a la América que le respaldó durante décadas, apoyar con prisa a los opositores. Una América que le sostuvo siempre con millones de dólares en tecnología militar puntera, pero no tuvo nunca, seguramente, una política clara para auscultar la evolución del asunto o estimular las libertades en un país mediterráneo de primera importancia. Con una media de edad de veinticuatro años, esa edad en la que nadie tiene muchas ganas de rebelarse, y menos, viendo volar el dinero sin poder tocarlo. Y ahora se va Mubarak entre aplausos con las orejas, el dictador que, con perdón, llevaba treinta años garantizando la estabilidad de la zona y respetando unos acuerdos de paz con Israel, país que según otros cretinos opinadores – ojo, ahora sí, la fobia está permitida-, “está deseando que se coloque un nuevo tirano en el gobierno“. Claro que sí, hombre. Las tiranías nos adoran y la maravilla de un Egipto comprometido con la paz y encima con la libertad, no nos interesa.

No es raro suponer que los llamados reformadores medirán sus fuerzas con un grueso de población menos interesada en la modernidad, clases medias bajas, poblaciones de ciudades menores, beduinos del Sinaí,  intelectuales religiosos y un etcétera de coterráneos que encontraron en los discursos de las mezquitas la alternativa al pragmatismo de estas dictaduras panarabistas apoyadas por Occidente para frenar al islamismo. Un islamismo que no se detuvo, y un Occidente que libra el debate de la Sharia en las puertas de Oklahoma. Y que ya veremos cómo maneja ahora, este peligro y esta oportunidad.

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Cairo University, Class of 1978
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Cairo University, Class of 2004

Fotos via Steyn y Jihad Wacht

 

Actualización : Aunque respecto a  Libia todas las crónicas hablan de masacre y de cientos de muertos, es cierto que está por confirmar la magnitud de lo que allí ocurre y las actuaciones de los distintos bandos.

 

Ayaan Hirsi Ali y el choque de dos sociedades

January 31, 2011

Agradezco a Bivouac por llevar a su blog la visita de la político y escritora Ayaan Hirsi Ali a la Donner Canadian Foundation, donde en junio de 2010 ofreció una charla sobre las diferencias fundamentales entre Occidente y el mundo islámico. Importante para aclarar muchas dudas sobre el islam radical, y a partir de ahí, acercarse a la raíz de los conflictos actuales y del tipo de violencia que vivimos. Como solución, propone un “combate de ideas“, que acabe con la aquiescencia con que Europa espera la pacificación del radicalismo, cosa que, en opinión de la holandesa de origen somalí, es un camino erróneo.

(Siento no haber traducido más que algunos párrafos, y de forma resumida,  al ser tan largo el discurso -cuatro videos- para transcribir. )

*****”[¿ Hay musulmanes interesado en reformar su religión?] Hay apasionados reformistas. Los que quieren reformas manteniendo la teología, sin dejar de ser creyentes. Pero encuentran todo tipo de obstáculos, como he dicho antes, y no es de ahora, ha sido así siempre. Otros musulmanes quieren matarlos, y hasta morir haciéndolo. No hablo sólo de grupos extremistas o marginales, también de Estados constituidos. Naser Abu Zaid*, por ejemplo, -que está en la Universidad de Leiden donde yo estudié Ciencias Políticas-, un devoto musulmán que propuso adaptar partes del Coran a la vida actual. Muy creyente, no puede haberlo más religioso. Pues le obligaron a divorciarse de su esposa, pidieron su ahorcamiento, le quisieron matar, y tuvo que emigrar a Holanda, donde ahora nadie le escucha. Mientras tanto, gente como Tariq Ramadan, que para mí es un islamista en el armario, tiene un público inmenso. Ben Laden, al-Zawahiri y otras figuras de la Muslim Brotherhood tienen un público enorme. Pero nadie oye a  Naser Abu Zaid, o a Irshad Manji, otro reformista apasionado… tampoco es seguido. No son seguidos… y tampoco yo les sigo. Yo lo que digo es: ‘libérense, salgan de ahí’…que es muy distinto.(risas) […]

[¿Qué piensa del trato del asunto en los medios de comunicación?] No son imparciales, evitan toda posible crítica. Se mantienen en la corrección política a la hora de ver el islam como ideología. Todos hablan de guerra contra el terrorismo y terroristas. Hay un gran lobby (Organización de la Conferencia Islámica), dirigido desde Arabia y Turquía… que les exige no ligar el terrorismo con el islam. Han ofrecido un léxico a los periodistas de la UE que excluye palabras como “jihad”o “terrorismo islámico”. Aún se usa por suerte en Estados Unidos pero normalmente se autocensuran y pierden objetividad al respecto. Quienes como yo, ponen en cuestión el islam su ideología y unen fundamentalismo y terrorismo son etiquetados de extremistas radicales, extrema derecha, islamófobos…etc. Resumiendo, los medios no son justos a la hora de tratar estos asuntos. Si ustedes comparan con el tratamiento del catolicismo, he seguido esos casos de pedofilia y día tras día, estaban en primera plana… no hubo tregua con la iglesia o el Papa. Es chocante en comparación con el tratamiento del Islam. Israel no es un estado teocrático, pero deja pasmado el comparar su trato en los medios con el del islam. Asombra el vocabulario, las exageraciones, las supuestas atrocidades cometidas por Israel, en comparación con el trato de las reales atrocidades en nombre del Islam.

[¿Es que morir de cierto modo ofrece el paraíso más rápidamente?] Es una puerta directa, un atajo, para los jóvenes. Todo lo irracional esconde su lógica particular.  Y lo de ganarse un puesto en el paraíso, también. El concepto de “pecados olvidados” seduce a los jóvenes[…] En Occidente viven rodeados “de tentaciones” que hay que combatir, y en una familia acomodada donde pueden permitírselas, estas tentaciones son aún más asequibles.  Qué hacer entonces. Eso explica que gentes de clases medias se unan a la jihad, ‘liberándose de tanta tentación’ por medio de un acto total que les acerca al Paraíso. Pero no caigan en la imagen simplista de las 72 vírgenes: aunque sea importante, no es más que una tentación más. Imaginen la dificultad para los jóvenes de vivir según manuales de permisos y prohibiciones. Por ejemplo orar cinco veces al día: intenten hacerlo… (risas) Y si se quiere liberar de eso, hacerse jihadista con un propósito, estar donde todos hacen los mismos gestos permitidos, y además tener un boleto rápido para el Paraíso es seductor[…]

[¿Es verdad que muchos terroristas no eran sino jóvenes de clases medias frustrados?] El argumento de la frustración no se sostiene desde el momento en todos tenemos frustraciones. En el caso del atentado de Times Square, se le dijo frustrado de perder el empleo, pero realmente al leer su perfil ves que lo abadonó, no lo perdió. ¿Qué le frustraba? Pakistaní que obtuvo una visa de estudios,  vivía el sueño americano, universitario, con un Master. Se casó con una americana, tuvo dos hijos, un empleo, una  vida de clase media que había construido. ¿Qué  le frustraba? También es el argumento usado para  Nidal Malik Hasan, que mato a trece personas en noviembre [2009] en Fort Hood (Texas): De nuevo se especuló  ampliamente sobre su estado mental, diciendo que había sufrido un síndrome post traumático, pero no era el caso porque no había entrado nunca en combate.  Entonces qué era, ¿traumático por adelantado?(risas) […] ….nadie que ha sufrido desastres financieros ha pretendido volar Wall Street, podrían haber fantaseado (risas), pero no lo han hecho realidad. Y creo que separar la acción de un autor de un ataque suicida de sus convicciones es una teoría que no se sostiene.[…]

[¿Una sociedad puede reconciliarse con la otra?] Analizando lo que impulsa a ciertos musulmanes a hacer atentados suicidas, por qué no se integran muchos chicos en sociedades modernas… buscando explicaciones, no es la guerra la primera explicación, ya sé que la hay.  Concuerdo con Samuel Huntington que cree que hay un clash de civilizaciones basado en sus grandes diferencias. Pero tratando de entender la ‘lógica’ de la violencia y las decisiones de países o familias islámicas, creo que es importantísimo  entender qué significa el Más Allá en esa sociedad, y por qué la gente invierte en ello. A partir de ahí, los conceptos de Jihad, el pensamiento blanco-o-negro, se vuelven claros.
No digo que la respuesta de Occidente deba ser la guerra contra el islam. Hay que usar los ejércitos donde hacen falta y  policía en asuntos domésticos, pero la verdadera guerra es un combate de ideas, hace falta ofrecer una filosofía para vivir la vida terrenal . Ahora estamos dejando el campo libre a los jihadistas, no estamos compitiendo, ni proponiendo alternativas a su público. […] Animo a cristianos, ateos, humanistas, feministas, etc… a competir con islamistas […] Ofrezcamos las ideas: no lo estamos haciendo. Sabemos que las ideas son poderosas, y la mente, cuando tiene alternativas, sabe escoger apropiadamente.[…]

Dada la velocidad de expansión del radicalismo no creo que haya tiempo para esperar a reformas internas. Pero por supuesto también llamo a todo reformista sincero o grupo reformista a ofrecer algo más que un “más allá”, a las nuevas generaciones. Se trata de un problema de todos.”*****

* Fallecido un mes después de esta conferencia

Seguridad nacional

September 16, 2010

Al final, con la mediación del FBI, el Cuerpo de Bomberos de Gainesville, los periodistas de la tele, el Gobierno americano, la Otan,  la Unión Europea, el General Petraeus y el Séptimo de Caballería que justo pasaba por allí, el mundo occidental consiguió que los coranes de la saca del pastor evangélico Terry Jones se salvaran de la quema el día once de septiembre, después de una semana de infarto o mejor dicho, después de lo que la periodista catalana Pilar Rahola ha llamado con un guiño a Stephen Hawking, una explosión cósmica de miedo. Por cierto que también se acogieron al indulto los dos ejemplares de El Talmud que nuestro pelotudo de Florida hubiera metido muy gustoso según comentó cuando se lo preguntaron, una nota para los que ya andan diciendo que la idea del pastor, era realmente un complot sionista.

No hubo tanta tolerancia para cientos de banderas norteamericanas y ejemplares de la Constitución de Estados Unidos, que solos, o en compañía de Jones fotocopiado con su mostacho, se abrasaron en hogueras de diversos países entre tumultos y manifestaciones violentas que acabaron incluso con varios muertos. Y nunca suele haber ninguna, para muchos no creyentes, cristianos o apóstatas, lo mismo hombres, que mujeres o niños, lo mismo en Indonesia que en Sudan, Nigeria, India o Pakistán, que son perseguidos, quemados vivos o asesinados de cualquier modo de la mano de islamistas con patente de corso y sin que la vida de las ciudades europeas o americanas se altere lo más mínimo.

Otra ocasión perdida para definirnos y separar el grano de las pajas, dejando además, las cosas claras sobre culpas y disculpas a esta legión de intolerantes y amigos de la Sharia, ocasión que empieza por perder ya el propio presidente. Así que no me extraña que Faisal Rauf, el imán de la futura mezquita en Zona Cero, haya aprovechado la coyuntura para decir en la CNN sin que se le rían en las barbas, que observando cómo se cuestiona al islam en América, la Casa de Córdoba pasa a ser materia de seguridad nacional, por lo que el seguir adelante con su construcción es de vital importancia, porque de no ser así, “se podrá desencadenar contra el país una violencia sin precedentes”.

Pilar Rahola, hablando de todo un poco

December 18, 2009

«Perdóname, pero como vengo de fuera tengo la lengua un poco suelta… »



Segunda parte «Una cosa son las víctimas de la dictadura que hay que defender, y otra es una tipa que dice cosas brutales como por ejemplo, que el atentado del 11S estuvo bien, o que lo de Eta estuvo bien, una persona que dice esto es mala, pero mala significa malo… en el sentido puro del término, es maldad…» Sobre Hebe de Bonafini.

Terrorismo no organizado

December 16, 2009

Según cuenta Mark Steyn en la página ochenta y siete de America Alone, Suleiman Ghali era un palestino yihadista de los de siempre que un buen día emigra a Estados Unidos y llega a la conclusión de que la yihad no es el camino. Así, en el año 1993, se embarca en la Sociedad Islámica de San Francisco con el proyecto excepcional de crear una «identidad musulmana americana basada en la compasión, la dignidad y el amor». Demasiado trabajo para Safwat Morsy, el imán procedente de Egipto requerido para tan honroso menester, que no tardó mucho en llamar a todo el barrio a la yihad animando a emular nada menos que a los terroristas suicidas palestinos, cosa que no gustó nada a Suleiman, que coherente con su compromiso, le puso de patitas en la puerta de la mezquita por fundamentalismo y apología del terrorismo. El egipcio apenas chapurreaba inglés, pero parece que sí lo suficiente como para ir desde allíal juzgado más próximo a demandar al moderado por despido improcedente y finalmente, embolsarse como indemnización y quitapenas cuatrocientos de los grandes.

Retrocedamos cuatro años, por ejemplo, hasta 1997. En el mes de febrero, un individuo llamado Ali Abu Kamal mataba a tiros a siete turistas y hería a otros tantos que pasaban por la terraza del Empire State Building de la ciudad de Nueva York, pretextando que sus víctimas eran enemigos de palestina mientras la prensa puntualizaba además, que el asesino andaba desesperado por haberse arruinado en no sé qué negocio. En julio de 2002, un egipcio se liaba a disparos en el mostrador de la compañía aérea El Al del aeropuerto de Los Ángeles, matando a dos israelíes antes de suicidarse. Y en octubre del mismo año, James Martin, James Buchanan, Premkumar Walekar, Sarah Ramos, Lori Ann Lewis-Rivera, Pascal Charlot, Dean Harold Meyers, Kenneth Bridges, Linda Franklin y Conrad Johnson iban cada uno a lo suyo tan tranquilos cuando se encontraron la muerte de la mano asesina de John Allen Mohamed, un converso al islam de Virginia que se daba garbeos nocturnos por la autopista jugando al tiro al infiel con un amiguete suyo menor de edad. Además de diez muertos elegidos al azar, dejaba escritos varios cuadernos con tajantes alusiones a la yihad y frases al estilo, “vamos a destruir Babilonia” y “toma lo que es tuyo”.

Mohammed Reza Taheri-azar, un iraní graduado en la Universidad de North Carolina también se acordaba de nuestras madres. Y para “vengar a los musulmanes del mundo” se dedicó una tarde de marzo de 2006 a atropellar peatones con su automóvil sin conseguir matar a nadie, aunque sí lo consiguió el afgano Omeed Popal, que lo intentó en San Francisco, ya en el mes de agosto. Poco después, en febrero del 2007, un musulmán bosnio mataba a cinco personas en un centro comercial de Salt Lake City, en el estado de Utah. Pero vayámonos a Little Rock, Arkansas, donde encontraremos a Abdulhakim Mujahid Muhammad, otro converso negro al que se le disparó el arma adrede matando a un soldado en una oficina de reclutamiento militar en junio de este mismo 2009. Y hace poco más de un més, doce personas murieron en Fort Hood, Texas, bajo los balazos del árabe-americano Malik Hasan, un militar del ejército USA que ya llevaba tiempo dejando claro a los mandos la poca gracia que le hacía la defensa de la Patria.

Después de esta última masacre, el presidente Barack Obama («America: “one of the largest Muslim countries in the world”»), nos tranquilizaba diciendo que todo eso era muy lamentable, naturalmente. «Aunque», agregó, «no conviene precipitarse, no tenemos todos los datos». Y bastantes periódicos se volcaban con la comunidad islámica, temerosa por lo visto, de los posibles desquites que la cosa pudiera ocasionarles. Que ya saben que la autocrítica y el autoexamen, son asunto de occidentales. Igual que la corrección política y el sustento democrático a lo que no es democracia: para un imán que quiere echar a un fanático de su mezquita, cascarle cuatrocientos mil dólares en favor del fundamentalista.