Archive for the ‘Rowan Atkinson’ category

“Feel free to insult me”

December 20, 2012

Minuto 6:19 «Necesitamos aprender a ser inmunes a la ofensa, para hacer frente a los problemas que se plantean con la crítica justificada. Nuestra prioridad debe ser el mensaje, no el mensajero. Como el presidente Obama dijo en un discurso ante las Naciones Unidas un mes atrás: ‘… los esfuerzos para restringir el discurso pueden convertirse en una herramienta para silenciar a los críticos, u oprimir a las minorías. El arma más poderosa contra el discurso del odio no es la represión, sino más expresión’,  y que es la esencia de mi tesis, más discurso. Si queremos una sociedad sólida, necesitamos un diálogo más robusto y que debe incluir el derecho a insultar y ofender. Porque, como alguien dijo una vez,  libertad para ser inofensivo no es libertad en absoluto.

La derogación de esta cláusula será sólo un pequeño paso, pero espero que crucial en lo que debería ser un proyecto a largo plazo para hacer una pausa y rebobinar esta cultura de censura que nos asola. Se trata de una pequeña escaramuza en la batalla en mi opinión, para hacer frente a lo que Sir Salman Rushdie denomina la Industria de la Indignación: autodenominados árbitros del bien común, fomentan la indignación en los medios de comunicación, y la policía se siente bajo una presión terrible para reaccionar. Un diario llama a Scotland Yard: alguien ha dicho algo un poco insultante en Twitter acerca de alguien que pensamos que es una joya nacional, ¿qué van a hacer al respecto? (Risas) La policía entra en pánico, husmea un poco y luego se agarra a la Sección 5 de la Ley de Orden Público: esa cosa con la que se puede detener a cualquiera por decir cualquier cosa que pueda ser interpretada por alguien como insultante. No necesitan una víctima real: sólo tienen que decidir que alguien podría haberse ofendido una vez leído u oído lo que se ha dicho. Algo absurdo en grado sumo. En torno a Twitter y Facebook han surgido algunas cuestiones interesantes sobre la libertad de expresión, a tener en cuenta. En primer lugar, que todos tenemos que asumir la responsabilidad de lo que decimos, lo que es una interesante lección para aprender. Y en segundo lugar, cómo la sociedad se ha convertido en algo intolerante y peligroso frente al más ligero de los comentarios.

La ley no debe ser cómplice esta nueva intolerancia. La libertad de expresión sólo puede sufrir si la ley nos impide hacer frente a sus consecuencias. Ofrezco mi apoyo incondicional a la campaña de reforma de la Sección 5. Muchas gracias».

¿Quién decide qué es ofensivo y qué no lo es?  La cuestión de la reforma de la Seccion5 será algo importante si sabemos arreglar las cosas desde la base, sabiendo diferenciar entre el insulto y la difamación, entre la libertad de expresión y la responsabilidad de expresión, o entre el discurso de un odio individual, y el de un odio organizado que va mucho más allá del simple discurso.

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No pudo ser, señor Bean

April 1, 2009

La proposición de resolución para perseguir la “difamación” de las religiones ha sido aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a petición de los países islámicos con el apoyo de algún dictador cocotero, y la oposición de algunos países del Oeste, mas el Congreso Judío Mundial. Ésta es una de las maravillas del diálogo de civilizaciones. Y más que vendrán, si no se hace nada para impedirlo.

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Rowan Atkinson y la Libertad de Expresión

March 13, 2009

Bruce Bawer escribe en su libro While Europe Slept: […]En Gran Bretaña, por ejemplo, el ministro de interior David Blunkett, pensando en ganar votos musulmanes para el Partido Laborista, propuso una ley que convertía en delito insultar a la religión ajena por la posibilidad de desencadenar odios religiosos. Siendo su objetivo las publicaciones, obras de teatro, películas y toda clase de retransmisiones, – incluso habría dejado como delito al film “Sumisión”- uno habría esperado que las gentes de la escena, la literatura, la televisión, y toda una serie de actores y artistas se levantaran contra ella. Pero no. Sólo un artista de renombre se atrevió a hablar del asunto. Se trataba de Rowan Atkinson, el actor cómico que interpretaba a Mr Bean y Blackadder. En una carta al Times de Londres escribió: “Uno puede ser elogiado por hacer un buen chiste religioso, y puede ser ridiculizado o criticado por hacer uno malo. Pero la idea de poder ser denunciado y sentenciado por algo así me resulta alucinante”.

He retomado parte del speech de Atkinson de 2006, muy prudente en algunos puntos, pero interesante visión de un artista cómico que pudiendo callarse como el resto,  prefirió decir algo en el país donde prohíben el paso a Geert Wilders y dejan entrar a Hezbollah en visita formal.

[…]Todas las religiones merecen la misma libertad de culto y práctica, pero ninguna merece el derecho a la no-crítica. Es correcto y razonable que las religiones se protejan de amenazas, pero yo apoyo el derecho al insulto y al abuso, debido a la naturaleza esencialmente no racional de las creencias religiosas. Y eso no significa anularlas: es más, siempre creí que las cosas más importantes de la vida eran bastante “irracionales”. El amor, la belleza, el arte, la amistad, la música, la espiritualidad de cualquier forma, estas cosas son más importantes que las medibles o razonables. Quienes creen que en su lecho de muerte juzgarán el éxito de sus vidas por la magnitud de su  BMW, se llevaran una gran sorpresa. Sin embargo, también es lo irracional de las creencias religiosas lo que permite a veces saltarse las costumbres de una civilización o sociedad liberal. Esas prácticas deben abrirse a la crítica amplia, incluyendo lo que podría ser percibido como insulto o abuso. Ahora pueden decirme, ¡Oh el insulto es malo, deberíamos tener una ley contra eso! Bueno, ya la tenemos. Y por si alguien lo duda, la detención de un hombre en Oxford por acusar a un policía montado de ir sobre un caballo gay es bastante ilustrativa. […]El problema es juzgar lo que constituye una ofensa o abuso en un ámbito difícil de razonar. La raza es un concepto tangible, donde se ve claro en qué consiste la injuria y el abuso, cosa imposible con la religión, porque  para algunos, cualquier crítica de su práctica religiosa constituye un insulto. Por otro lado, la pretensión de distinguir entre creencias y creyentes esta condenada al fracaso. Las creencias sólo tienen sentido para los creyentes. Si atacas a una cosa, es difícil afirmar que no estás atacando la otra[…]No tiene sentido atacar algo en lo que nadie cree, no se puede hacer una broma sobre el tema sin llegar a lo humano. Cada chiste tiene una víctima y en caso de religión, incluso si el objetivo es la creencia, la victima será un creyente.

Me alegró cuando leí por primera vez aquello de:  “No se es culpable de delito por criticar, expresar antipatía , ridiculización o insultos a una religión, creencia u observancia“….Estupendo, buen trabajo, pensé…pero la siguiente palabra era…”a menos que se intente agitar el odio religioso o se sea poco consciente de si la acción incita o no al odio”. En otras palabras, usted no ha cometido un delito a menos que haya cometido el delito, en cuyo caso me temo que ha cometido un delito. Por no mencionar que un actor nunca podrá alegar que no tenía intención, ya que por lógica el cómico busca una víctima, lo raro sería que no lo hiciera. “Usted debería haber sabido que iba a causar problemas y, sin embargo siguió adelante con su actuación.”

[…] Creo que los ministros del gobierno saben bien qué es lo razonable, pero a la hora de la verdad se mueven como títeres bajo los hilos de grupos de presión. Qué cosa más frustrante. Les ruego que corten esos hilos y sean libres a la hora de hacer política. Política que puede cumplirse perfectamente sin que tengamos que sufrir permanentemente esa terrible ansiedad de no poder expresarnos.

*Actualización: parece ser, según actualiza Bivouac, que al final no se le concederá por tercera vez  la Visa de entrada al islamista Ibrahim Moussawi . Son buenas noticias.