Posted tagged ‘Egipto’

Cherchez les Frères

February 13, 2012

Están por todas partes dentro y fuera del mundo árabe, e incluso pueden ser miembros de partidos políticos que no son el suyo, Libertad y Justicia. Son la Hermandad Musulmana, la organización islamista jihadista más influyente del planeta, partidaria de ese Califato islámico que un día nos gobernará a todos y a todas con el Coran en la mano como único reglamento. Ayer censurados por la dictadura de Mubarak, hoy reúnen junto con los salafistas de Al Nur, los de “¿qué tiene de malo una flor en el parlamento?, al setenta y cinco por ciento del electorado egipcio luego de la llamada “primavera árabe”.

Su fama de interlocutores moderados les puso en ese punto ambiguo y confuso de estar y no estar durante las revueltas de la plaza de Tahrir, pero lo cierto es que estaban, además, aprovechándose de laicos y seculares para dar lustre a la revolución. Y ya se habían reunido con el gobierno de norteamericano mucho antes de las elecciones legislativas, participando en el canje de Gilad Shalit contra mil correligionarios que les estarán me imagino muy agradecidos. Como se espera de los beneficiarios de su acción social paternalista, siempre combinada con pedagogía anti-occidental y antisemita; nunca han ocultado su interés por malograr los tratados comerciales y de paz con el Estado judío, vale decir, la pesadilla no acaba por el hecho de entregar un territorio. Eso, a pesar de su también famoso doble discurso, uno para consumo y compadreo interno, y otro, el de puertas para afuera. Aquel que va de pragmático y diplomático con Israel, o ve “problemas más graves en Egipto como para pensar en como visten las mujeres o qué beben los turistas“, para luego en la mezquita no dejar títere con cabeza entre los judíos, los turistas, sus bikinis y sus gin-tonics. Aunque no me queda claro a qué público va dirigida esta entrevista al erudito Yusuf Al Qaradawi, donde dice que deben pasar cinco años antes de cortar las manos a la gente como castigo de algunos delitos. “Primero hoy que explicar las cosas”. “Y dar hogares a los sin techo, comidas a los hambrientos, y esposas a los solteros”.

En cualquier caso dicen algunos analistas que nada de invierno islamista, que no es para tanto. Que no son mayoría, que tendrán que pactar muchas cosas con nacionalistas y seculares, que miremos a Turquía, etcétera. Pero en Irán casi hay más seculares que en Egipto, y en Europa tampoco los islamistas son para nada mayoría; basta una minoría convenientemente inspirada y organizada para hacer que muchas veces se legisle a su favor, ponerlo todo patas arriba y desestabilizar una democracia.

Foto de la asamblea gracias a Bivouac id et Le Monde

La bataille des pyramides de François-Louis Joseph Watteau

“Compitiendo” en Egipto

September 28, 2011

Y en todo el norte de África, últimamente. Donde buscamos cualquier noticia y nos salen islamistas hasta en la sopa, cada vez más  presentes luego de la famosa “primavera árabe”, aquella revuelta “pro-democrática” “impecable“,  según algunos analistas. Ese impecable desmadre que acercaba posiciones entre la Junta del ejército en Egipto y los Hermanos Musulmanes, el grupo yijadista más influyente del mundo. Y que estrechaba colaboraciones entre beduinos del Sinaí hoy fuertemente islamizados, y terroristas de Hamas, que si mal no recordamos, no es más que la rama palestina de los mismos Hermanos.

Estos meses el creciente contrabando de armas, la explosión de gasoductos y el asesinato de ocho israelíes en camino a Eliat por terroristas que cruzaron desde la frontera, nos dejaban claro que el Sinaí turístico, simbólico, desmilitarizado y libre de peligro, ya era parte del pasado.  Como lo será pronto el Tratado de paz con Israel del 78 que ahora la Junta pide “reconstruir”, remilitarizando la península bajo el pretexto de vigilarla. 

El posterior asalto a la Embajada israelí en turba enloquecida para robar, quemar o linchar ante la tibia actuación del Gobierno transitorio nos recordó bastante a los desmanes sufridos por la comunidad copta en la dichosa primavera, la deriva “democrática” que cualquier taxista de El Cairo pronosticaba al viajero hace unos meses, charlando de camino al aeropuerto. Y siguen los incidentes, y las alertas de nuevos atentados en área fronteriza.

Compitamos con esas ideas, ofrezcamos otras cosas”, explicaba hace poco la somalí y justamente ex-seguidora de los Hermanos Musulmanes Ayaan Hirsi Ali, refiriéndose al peso de esa Hermandad por todas partes y mirando a los secularistas, a la administración Obama y a la influencia de Occidente. Porque claro, antes de exponer algo nuevo en donde sea, habrá que convencer allí de que lo viejo no funciona. De que la tiranía no llega por casualidad, o de que aquello en lo que creen puede ser replanteado, separado de la política, criticado y criticable. O reformado. O sea, lo obvio. Pero claro,  para eso no sirve de mucho lo contrario, que es lo que se suele hacer desde las democracias. Cosas como evitar el debate y las críticas al islam y marginar o acusar de racista e intolerante al que lo hace, por ejemplo. O como dejar que proliferen las zonas no-go donde se asoma la Sharia por Europa, fomentar el antisemitismo, compadrear desde las universidades con el yijadismo y llenar de subvenciones a fanáticos declarados buscando su lado moderado. Que a lo mejor eso es competir, y algunos no nos hemos enterado.  

Cobertura total

February 24, 2011

No sé si queda algo por decir sobre la revuelta egipcia que ha causado hace unos días la renuncia del dictador Hosni Mubarak. Una bicoca comparada con la masacre del tarado libio. Cubierta eso sí, por un mar de tópicos, dudas y aseveraciones. Y por curiosos perfiles de todos los actores del asunto, sin faltar incluso los que han definido de forma entrañable a los jihadistas Hermanos Musulmanes, que de tan “moderados”, tan “laicos” y tan “heterogéneos“, ya no parecen ni hermanos, ni musulmanes. Y es que una sorprendente mayoría coincide en que hay que ser positivos y ponerse en lo mejor, o sea, en que las libertades pueden llegar muy pronto a Egipto. Es más, algunos hasta le afean al escéptico la conducta: quien dude de que una dictadura corrupta y pro-occidental del mundo musulmán, pueda sufrir una revuelta popular que incluye mujeres veladas e islamistas oprimidos y convertirse en una democracia liberal y también pro-occidental, no es más que un fóbico y un racista.

Por lo visto aún sigue en pie la estructura, pero la efigie visible del régimen ha caído al fin, viendo a la América que le respaldó durante décadas, apoyar con prisa a los opositores. Una América que le sostuvo siempre con millones de dólares en tecnología militar puntera, pero no tuvo nunca, seguramente, una política clara para auscultar la evolución del asunto o estimular las libertades en un país mediterráneo de primera importancia. Con una media de edad de veinticuatro años, esa edad en la que nadie tiene muchas ganas de rebelarse, y menos, viendo volar el dinero sin poder tocarlo. Y ahora se va Mubarak entre aplausos con las orejas, el dictador que, con perdón, llevaba treinta años garantizando la estabilidad de la zona y respetando unos acuerdos de paz con Israel, país que según otros cretinos opinadores – ojo, ahora sí, la fobia está permitida-, “está deseando que se coloque un nuevo tirano en el gobierno“. Claro que sí, hombre. Las tiranías nos adoran y la maravilla de un Egipto comprometido con la paz y encima con la libertad, no nos interesa.

No es raro suponer que los llamados reformadores medirán sus fuerzas con un grueso de población menos interesada en la modernidad, clases medias bajas, poblaciones de ciudades menores, beduinos del Sinaí,  intelectuales religiosos y un etcétera de coterráneos que encontraron en los discursos de las mezquitas la alternativa al pragmatismo de estas dictaduras panarabistas apoyadas por Occidente para frenar al islamismo. Un islamismo que no se detuvo, y un Occidente que libra el debate de la Sharia en las puertas de Oklahoma. Y que ya veremos cómo maneja ahora, este peligro y esta oportunidad.

Classof78.jpg
Cairo University, Class of 1978
Classof04.jpg
Cairo University, Class of 2004

Fotos via Steyn y Jihad Wacht

 

Actualización : Aunque respecto a  Libia todas las crónicas hablan de masacre y de cientos de muertos, es cierto que está por confirmar la magnitud de lo que allí ocurre y las actuaciones de los distintos bandos.