No pudo ser, señor Bean
La proposición de resolución para perseguir la “difamación” de las religiones ha sido aprobada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a petición de los países islámicos con el apoyo de algún dictador cocotero, y la oposición de algunos países del Oeste, mas el Congreso Judío Mundial. Ésta es una de las maravillas del diálogo de civilizaciones. Y más que vendrán, si no se hace nada para impedirlo.

Tags: Free Speech
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April 3, 2009 at 6:35 am
Pues nada: ellos por la “Arafat Makkah” y nosotros por la “Taif Riyadh”…
¡Viva la no-discriminación de los no-racistas!
El día del reparto de cerebros, muchos debieron de quedarse dormidos y se lo perdieron. Así les va.
abrazos
April 4, 2009 at 5:51 am
Y hace poco, todo el mundo calló cuando en Teherán se celebró un concurso sobre caricaturas del Holocausto….
April 5, 2009 at 11:23 am
Es lo que dijo Atkinson, a mi no me gusta que ridiculicen lo mio, pero para eso esta el abucheo, el ninguneo, para eso, en el limite, estan otras opciones que ya existen. La base de nuestra sociedad es la libertad de expresion, para destrozarla basta con eliminarla.
Gracias a los dos, ya somos tres por la autopista de la derecha.
April 8, 2009 at 1:08 pm
¿Hacéis un hueco a una servidora en la autopista de la derecha? Creo que por la izquierda tampoco sería bien recibida, no podría ir sola, y me pondrían una ropa horrorosa… :)
April 9, 2009 at 6:42 am
¿Cuántos se quedaron dormidos el día del reparto de cerebros, Raindrop? Samuel, ¿qué tipo de bomba o gas o arma química esparcieron por el mundo que partió a una gran mayoría por la mitad y los dejó medio-tontos, medio-ciegos, medio-buenos? y… ¿dónde narices estábamos los demás? Yo no sé ustedes pero yo tengo la extraña sensación de estar amarrada a unos raíles en una vía, con un numeroso grupo de personas y yo soy la única que ve el tren venir a toda velocidad. No puedo soltarme porque para los demás no hay ni amarras ni trenes en en camino.
¿Me dejan escapar a mí también por esa autopista?
April 13, 2009 at 4:15 am
¡ay, Carmen! a veces el problema no es “cuántos” sino “quiénes”… porque, luego, esos “quiénes” llegan a presidir gobiernos, dirigir comisiones, impulsar organizaciones…
mi amol, que ya tú sabe’ :P
saludos
April 13, 2009 at 11:13 am
Y ese silencio previo a la llegada del tren, que ya te deja sordo…